La definición conceptual de doma natural es la de un método de trabajo que se basa en la comunicación con los caballos
en su propio lenguaje, enseñándoles lo que queremos que aprendan expresándonos mediante el lenguaje corporal, de forma
que el caballo comprenda con su propia lógica, sin pretender forzarle a entender la nuestra. Esta comunicación
se fundamenta en la etología equina, es decir, en el estudio del comportamiento de los caballos en estado natural,
de sus relaciones sociales y de su realidad biológica y psicológica. Como método de adiestramiento huye de la violencia,
la tensión y la dominancia a la hora de enseñar y dirigir al caballo empleando, por contra, la habilidad, el liderazgo,
la confianza, la coherencia, la lógica y la comprensión. Como resultado se obtiene una relación de respeto, afecto y
cooperación mutuos entre el ser humano y el caballo.
La doma natural Ardai, no es una pose, ni una moda, es una forma de vivir, sentir y entender la naturaleza,
a todos los animales y en especial a los caballos, por ser los que llevan una vida de un maltrato que no es
concebido como tal por la mayoría de la gente. La nuestra es una forma de adiestramiento positivo basada
en el respeto mutuo, que practicamos en nuestro día a día en la relación con todos los animales con que
trabajamos y que es fruto del estudio y la formación en el campo de la etología de todos los componentes de Ardai.
Para nosotros los animales Ardai constituyen una parte fundamental de nuestro equipo de trabajo y su bienestar físico y
psicológico son siempre lo primero. Al hablar de doma natural de caballos son muchos los que se limitan a la parte relacionada
con el adiestramiento, cuando la realidad es que para poder llevar a cabo un adiestramiento natural de caballos con resultados
óptimos, el primer paso es que sus condiciones de vida sean lo más parecidas posible a las que tendrían en estado natural.
Sabemos que la domesticación tiene como contrapartida que, la intervención del ser humano y privar a los animales de total
libertad genera hábitos y comportamientos diferentes a los que les son intrínsecos, debemos ser conscientes de ello a la
hora de adiestrarlos y convivir y en contrapartida tratar de proporcionarles una vida lo más agradable y cercana posible a
sus necesidades etológicas. Es básico y fundamental para un caballo no estar encerrado, disponer de un espacio lo más amplio
posible que le permita moverse (una cuadra no es un espacio amplio por más grande que esta sea) tener compañía permanente y
poder alimentarse (pastar) de forma continuada. Con estas 3 premisas básicas tendremos a un caballo mental y físicamente más
sano y es el momento de iniciar el adiestramiento o la reeducación Los caballos no necesitan cuadras con calefacción, ni oler
a perfume, necesitan que les permitamos ser caballos. Tanto si estás interesado en saber más sobre las condiciones de vida
óptimas para tu caballo como si quieres saber un poco más de nuestro método de adiestramiento,reeducación y desbrave de potros
y caballos, tienes toda la información en el apartado DOMA Y DESBRAVE.
Puntualizar que, aunque en los últimos años han surgido varias corrientes y profesionales de la doma natural también denominada doma racional
o doma india entre otras, en Ardai empleamos nuestro propio método, basado completamente en el refuerzo positivo, tanto para el adiestramiento como para corregir conductas no deseadas. No empleammos el join up como tal,
ni tiramos a los caballos en el suelo, no los atamos ni tampoco empleamos ningún tipo de artilugio que someta, moleste o lo incomode forzando la postura natural del caballo.
Nos basamos en el estudio de la etología equina, lo que nos permite una comunicación directa empleando el lenguaje corporal, la cooperación y
colaboración mutuas y la comprensión y respeto profundos de la naturaleza y psicología equinas, emulando en esta comunicación comportamientos
naturales del caballo como animal social, lo que nos permite convertirnos en líderes y amigos de los caballos, manteniendo a nuestros animales
física y psicológicamente sanos y equilibrados, con lo que, con paciencia, trabajo y los conocimientos adecuados, cualquier caballo es apto
para cualquier actividad, prueba de ello es que nuestros caballos con los que trabajamos y
desarrollamos tanto cursos como clases y actividades incluso las que van destinadas a los niños más pequeños, no son fruto de una selección específica,
si no que llegaron a nosotros por azar, la mayoría de ellos fueron desahuciados en su día por particulares y profesionales por su mal comportamiento
y/o diversas patologías físicas y psicológicas, que no eran más que el fruto de un mal manejo y el desconocimiento de las condiciones de vida y las
necesidades básicas del caballo desde su propio punto de vista.
|