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> Condiciones de Vida de los Caballos
1.Alimentación:
Los caballos son animales herbívoros que en estado
natural se alimentan durante 13 a 18 horas diarias, puesto que el alimento que consumen tiene un
bajo aporte calórico. Debido al complejo sistema digestivo equino y a la dispersión del alimento
en la naturaleza (la hierba que crece en los prados y en el campo) los caballos nunca están
quietos mientras comen, si nos fijamos en un caballo pastando veremos que avanza una mano, come
la hierba que crece alrededor de esta, luego avanza la otra, come alrededor y así sucesivamente,
llegando a caminar unos 30 kilómetros diarios, tanto en el mero acto de alimentarse como en la
búsqueda de agua (suelen desplazarse a los abrevaderos naturales una vez al día) y en sus
desplazamientos con la manada. En la domesticación la mayoría de los caballos son alimentados
1 o 2 veces al día muy espaciadas entre ellas, con cantidades ingentes de grano, piensos y concentrados
que son alimentos muy ricos en nutrientes y gran aporte calórico pero que el caballo consume en apenas
2 horas con lo que, si bien el animal está fisiológicamente alimentado, no satisfacemos su necesidad
de masticar ni le proporcionamos la fibra que necesita su aparato digestivo, más bien al contrario,
lo atiborramos con un alimento que le cuesta mucho digerir. De aquí se derivan tres de los grandes
problemas de los caballos domésticos:
Excesivo crecimiento de los dientes (no los desgastan porque con la cantidad y tipo de alimento que se
les proporciona, solo pueden masticar un máximo de 3 horas al día de la media de 14 horas que necesitan
en realidad) con lo que se hace necesario limarles los dientes periódicamente, algo nada agradable para
el caballo, por la sedación y las molestias en la boca de los días posteriores (incluso hay gente tan
poco considerada que en esos días tan dolorosos les pone un bocado y los monta).
Aparición de estereotipias o vicios de cuadra, que ocurren cuando el caballo permanece encerrado
en un espacio reducido, sin nada que hacer y sin poder comer, reproduce los movimientos que haría
en estado natural durante esas horas dedicadas a alimentarse, así tenemos como ejemplos el de caminar
en círculos, balancearse, el vicio de tragar aire (sustituye a tragar alimento) y el vicio conocido
como del oso – mover la cabeza a los lados - (sustituye al movimiento de pastar moviendo la cabeza
alrededor de cada mano) OJO! La solución no es atiborrar al caballo de pienso, más bien debemos
proporcionarle más forraje y sacarlo al exterior más tiempo al día.
Los cólicos, son uno de los problemas más temidos por todos los propietarios de caballos, la mayor
causa de mortalidad en caballos estabulados (puesto que los que viven en pastos o son alimentados en
exteriores y de forma acorde a sus necesidades biológicas no tienen cólicos nunca) y conforman el 30 %
de las consultas y urgencias equinas que atienden los veterinarios.
Estos problemas, una vez aparecen tienen difícil solución, por eso es importante prevenirlos, lo cual es bastante
fácil si procuramos que el caballo pase el mayor tiempo posible en espacios abiertos, permitiéndole que paste
libremente al menos unas horas al día, si no disponemos de pastos haremos que tenga hierba o paja siempre a su
disposición y si esto tampoco es posible podemos reducir la cantidad de alimento concentrado, aumentar la cantidad
de forraje y espaciar las comidas, de manera que el caballo pueda estar masticando un mínimo de 10 horas al día
– por ejemplo repartidas en 3 veces – y ponerle de comer en lugar de dentro de una cuadra, en un espacio abierto
como un corral o similar.
2.Necesidades psicológicas:
Compañía: El caballo es un animal presa, por lo que necesita la compañía de la manada. Según lo dicho
hasta ahora, los equinos se alimentan unas 15 horas al día, y su comida que es el pasto se encuentra
dispersa y en el suelo, por lo que para comer deben mantener la cabeza agachada, si se mantuvieran así
todo el tiempo sin nadie que vigilase, serían devorados rápidamente por los depredadores, por ello su
necesidad de tener “un amigo” alguien que les guarde las espaldas, es básica para el bienestar psicológico
el caballo, por ello se hace necesario tener al menos dos caballos, lo que le permitirá, además de sentirse
protegido y a salvo, desarrollar todas las conductas que le son propias como especie.
Movimiento y visión: Los caballos no tienen armaduras, ni colmillos, ni garras, por lo que su única
defensa ante un ataque es primero, ver el peligro a tiempo y segundo huir, por eso se sienten asustados
y confusos en espacios cerrados donde no pueden ver lo que hay a su alrededor, recomendamos tenerlos en
corrales vallados o cercados, nunca entre cuatro paredes.
¿Qué ocurre en la domesticación? Los seres humanos para su propia comodidad, hacen cuadras, cubículos
diminutos para las dimensiones de un caballo, que les faciliten la limpieza y mantenimiento y donde
puedan agarrar y dejar al caballo sin esfuerzo cada vez que lo quieran “utilizar” Estos boxes suelen
tener muros bien altos, para que los caballos ni siquiera puedan oler o ver lo que tienen a su alrededor
“por si se pelean o atacan” y con las puertas cerradas hasta arriba para que al circular por los pasillos
no molesten al que pasa. Los que hacen así las cosas no son consciente que el estado de nerviosismo del
animal y los “ataques” como dar los posteriores al que intenta entrar en la cuadra, patear o morder,
son acciones defensivas de un animal acorralado, fruto también de este encierro, del tedio, aburrimiento
y miedo que pasan los caballos tantas horas confinados a una celda, porque lo más parecido a una cuadra
es una celda de aislamiento de una cárcel. Privamos al caballo de sus principales necesidades psicológicas,
la libertad y la compañía, lo encerramos, impidiéndole apenas moverse, en lugares donde se siente prisionero
y cuando lo sacamos – normalmente una vez por semana – ni siquiera le permitimos que estire las patas, que
salte y se bote para estirar sus músculos, si no que la mayoría de las personas lo que hacen es atarle una
cuerda y ponerlo a dar vueltas sin sentido, sujeto por un montón de artilugios que fuerzan su postura y
castigando sus movimientos naturales por considerarse estos como una muestra de rebeldía.
El movimiento es una de las necesidades más básicas y fundamentales para el bienestar del caballo, tanto desde
el punto de vista fisiológico (no hay motilidad intestinal, correcto desgaste del casco...) como psicológico
(estar parado en un lugar esperando alimento hace que descienda el grado de actividad, aparece apatía,
estereotipias, baja motivación...) por lo que si vamos a tener un caballo, es importante saber que debemos
contar con un espacio lo suficientemente amplio para que este pueda moverse (recomendamos un mínimo de 3.000 m2
por cada dos caballos) así como distribuír la comida en diferentes lugares, variando estos cada día para generar
el movimiento, la intención y motivación de buscar el alimento por todo el espacio en lugar de quedarse en uno solo.
Se recomienda también incluír estímulos que motiven el movimiento, un modelo que recomendamos es el Padock Paradise
de Jamie Jackson.
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periódicas visitas a domicilio, donde le ayudaremos tanto en la selección de su futuro caballo en caso de no tenerlo
como en la preparación y construcción de un correcto hogar para su animal.
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